Preguntas frecuentes
¿Cuál es la renta media de Valle de Santa Ana en 2024?
Según la Agencia Tributaria, en 2024 la renta bruta media por declaración en Valle de Santa Ana fue de 21.935 € y la disponible, después de impuestos, de 18.570 €, frente a 20.228 € brutos en 2023. La media de España fue de 33.239 € brutos.
¿Cuál es la renta media en Valle de Santa Ana?
Según el INE, en 2023 la renta neta media por persona en Valle de Santa Ana fue de 11.512 € al año y la renta neta media por hogar, de 25.832 €.
¿Cuál es la renta per cápita de Valle de Santa Ana?
La renta per cápita, es decir, la renta neta media por persona, fue de 11.512 € en 2023 según el INE. Se calcula sumando los ingresos de todos los hogares de Valle de Santa Ana, después de impuestos, y dividiéndolos entre todos sus habitantes, niños incluidos.
¿Cuál es la renta mediana en Valle de Santa Ana?
La mediana de la renta por unidad de consumo en Valle de Santa Ana fue de 15.050 € en 2023 según el INE (−21,8 % frente a los 19.250 € de España). La mitad de la población está por encima y la otra mitad por debajo, así que la afectan menos unos pocos hogares con ingresos muy altos que a la media. Según Hacienda, la renta bruta mediana por declaración fue de 18.170 € en 2024.
¿Valle de Santa Ana es un municipio rico?
Con 11.512 € por persona, Valle de Santa Ana está en el puesto 7018 de 8.059 municipios de España con datos, un 23,4 % menos que la media de España (15.036 €). En su provincia ocupa el puesto 38 de 164.
¿Cuánto ha subido la renta en Valle de Santa Ana?
Entre 2015 y 2023 la renta neta media por persona pasó de 8.197 € a 11.512 €, un 40,4 % más. Son euros corrientes: no descuentan la inflación.
¿Cuál es el salario medio en Valle de Santa Ana?
El INE no publica el salario medio de cada municipio, así que no lo damos. Lo que sí publica es la renta: en Valle de Santa Ana la renta neta media es de 11.512 € por persona y 25.832 € por hogar al año (2023), y el 53,3 % de esos ingresos procede de salarios.
¿De qué viven los vecinos de Valle de Santa Ana?
El 53,3 % de sus ingresos son salarios y el 22,8 %, pensiones (en España, 60,6 % y 20,2 %).